Windows 8.1. Impresiones.


imageBien, tras más de un año como usuario de Windows 8 (tanto en las betas como en la versión final) no me he podido resistir y actualice Windows 8 a la Release Preview del 8.1 (o actualización Blue)

Que puedo decir, si antes el sistema iba fluido pero adolecía de algunos “problemas” a la hora de adaptarse a la nueva forma de trabajar, ahora muchos de esos temas se han solventado.

Para empezar la sensación de “doble personalidad”: no la ha perdido del todo, pero detalles como que el fondo de la parte “Modern UI” y el fondo del escritorio clásico sean el mismo se agradecen y le dan sensación de conjunto.
No por eso deja uno de tener esa impresión cuando cambia entre aplicaciones Windows 8 y aplicaciones clásicas, pero al menos ya no da ese “golpe” a la vista cada vez que se van a utilizar los programas.

El botón de inicio: ¡ha vuelto! Si bien es cierto que no como antes. Su función primaria es la de enviarte a la pantalla principal de selección de “Modern UI” pero también tiene cositas útiles si se le utiliza con el botón derecho, tal como se ve en la imagen adjunta. Un buen montón de opciones que nos evitarán perdernos a la hora de tocar algunas opciones del panel de control (que casi siempre son las más utilizadas).

Un sistema fluido, detalles que si se echaban de menos cuando salió Windows 8. La verdad es que esta actualización de Windows 8 da la misma idea que dió Windows 7 y su antecesor, Windows Vista… “¿Por qué no lo sacaron así a la primera?”